Translate

sábado, 24 de junio de 2017

LA ANTÁRTIDA NO SE DESHIELA

Pese a lo que diga National Geographic el fin del Mundo no será mañana: la Antártida seguirá congelada


  La antaño prestigiosa revista geográfica (en su versión en español) se desata y anuncia el fin de mundo:
“El inminente desprendimiento de un titánico bloque de hielo en la Antártida de unos 5.000 kilómetros cuadrados en la plataforma de hielo de Larsen C, está a punto de cambiar para siempre el mapa del hemisferio sur. Lo diremos sin rodeos. A vista de pájaro la plataforma de hielo de Pine Island, en la Antártida, es un tren que se dirige hacia la ruina a cámara lenta. Por supuesto desde una perspectiva humana. En tiempo geológico todo está sucediendo en un abrir y cerrar de ojos”.






    Hace ya 30 años que el soniquete del deshielo de la Antártida Occidental no para de sonar en los conventículos progres. Se hacia mucho hincapié en la Península Antártica, donde esa plataforma de hielo se posa, conocido como Larsen. En National Geographic se extrapola y lo que no es más que un fenómeno natural se convierte en el precursor de una catástrofe. Se anuncia nada menos que una catastrófica subida del nivel del mar de 3 metros, lo inundaría buena parte de las ciudades del mundo y desde luego nosotros nos quedaríamos sin turismo entre otras muchas cosas.

    También afirman que las aguas del mar de Amundsen se han calentado más de 0,5ºC y que las predicciones para el mar de Weddell (no dicen para cuando) son de +5ºC. El iceberg previsto será de unos 5.000 km cuadrados. ¿Algo insólito? No. El mismo artículo afirma al final:



   En realidad se deja entrever en el artículo que la opinión de los científicos reales es que pese a aparentar ser un síntoma infalible del calentamiento el evento no es significativo “ya que en este periodo hemos sido testigos de glaciares de mayor envergadura”.


    Las  barreras de hielo no son exclusivamente hielo continental o mar congelado si no plataformas de hielo ancladas a la costa, un fenómeno específico de la Antártida debido a sus bajas temperaturas. Ya durante este siglo algunas partes se han desprendido, fenómeno natural que se pretende asociar al calentamiento global y a la subida de temperaturas que allí se ha producido hasta el año 2000. 
  Pero veamos lo que dice la realidad. Primero situemos geográficamente. La plataforma Larssen está en un costado de la península antártica, la única protuberancia costera importante del masivo continente helado.



   Se supone, y así lo afirman los teóricos del IPCC, que la temperatura de los observatorios allí instaladas sean buena referencia para monitorizar la evolución de la criosfera en el entorno de la Antártida. Y digo entorno porque ya en el interior continental las temperaturas son tan extremadamente bajas que la elevación de un par de grados de temperatura no afectaría a su naturaleza helada. En  el archivo de la NASA está recogidas todas las estaciones de la península antártica y se pueden consultar.





    He repartido los observatorios en parejas y sirvan como muestra mayoritaria de la evolución de las temperaturas en la zona, sobre todo teniendo en cuenta que no cabe "contaminación" por efecto del calentamiento urbano significativo, aunque no necesariamente están exentas de defectos de localización, instrumentación, etc... Las estaciones son Marsh, Bellinghause, Jubany, Arturo P, Marambio, Bernardo 
O´Higgins, Great Wall y Butler Island. 

   La escalas temporales no son muy visibles pero oscila el origen desde los años setenta hasta los noventa.  Como es habitual en este tipo de registros a nivel mundial los años setenta destacan por los fríos seguidos posteriormente de un ascenso. 

   En el caso de la península antártica, desde aproximadamente el comienzo  de siglo hay una tendencia posterior a la disminución que está ya documentada y que es fácilmente observable en las gráficas. Otra excepción es la del año 2016 en el que por efecto de El Niño y su influencia en los cambios de circulación de la zona se ha producido un aumento puntual.

Esta circunstancia está recogida en un reciente estudio de la revista Geophysical Research Letters
y ya apuntaba yo en este blog en marzo pasado:




En cuanto a las temperaturas del mar circundante tampoco ayuda a alimentar la hipótesis de un deshielo catastrófico de la Antártida, más bien lo contrario. Las anomalías de temperaturas del mapa de la NOAA están referenciadas a los años ochenta del pasado siglo.




   En cuanto a las temperaturas medidas desde satélite por los dos sistemas UAH y RSS desde 1979 tampoco apuntan a ningún calentamiento. No obstante, de producirse el previsible desprendimiento de icebergs en la Antártida el fenómeno será amplificado en los medios como algo tan extraño como el calor veraniego del sur peninsular. 






FUENTES
De Alexrk2 - Trabajo propioData from http://nsidc.org/data/moa/ - Haran, T., J. Bohlander, T. Scambos, and M. Fahnestock compilers. 2005. 

https://www.ncdc.noaa.gov/temp-and-precip/msu/time-series/antarctic/lt/dec/ann

http://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/antartida-divide-icebergs-gigantes-principio-del-fin_11630
http://www.ospo.noaa.gov/Products/ocean/sst/anomaly/


miércoles, 14 de junio de 2017

MAS HIELO EN CANADÁ POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Un rompehielos abandona la investigación del cambio climático para desatascar del hielo inusual a otros barcos 

  

   La noticia publicada en el periódico canadiense The globe and mail dice textualmente: “La primera parte del estudio ártico del cambio climático en la Bahía de Hudson ha sido cancelado porque el cambio climático ha hecho que las condiciones del hielo sean demasiado peligrosas en las costas de Terranova, en Canadá”.

    El proyecto de estudio del sistema de la Bahía de Hudson, conocido como BaySys, es el resultado de una colaboración entre 40 científicos de cinco universidades de Canadá. El barco utilizado para la expedición, el rompehielos CCGS Amundsen abandonó su tarea original para centrarse en ayudar a otros barcos que deben ser rescatados del hielos en las cercanías del estrecho de Belle Isle. Además ha tenido que abrir camino a los cargueros que llevan combustible a comunidades remotas de el inhóspito ártico canadiense.


      El doctor David Barber, experto en hielo ártico de la Universidad de Manitoba y jefe científico de la expedición ha afirmado que “Teniendo en cuenta las condiciones del hielo y las peticiones de búsqueda y rescate y apoyo en el hielo, hemos decidido cancelar la misión”. El hielo este año ha perdurado en zonas más al sur de lo usual.


    Barber es sin duda un absoluto creyente en el cambio climático según se desprende de sus palabaras: “Normalmente las condiciones no son tan malas. Esto es ver el cambio climático en completa acción afectando a nuestra capacidad de usar los recursos marinos y transportar cosas”. El periódico no duda en decir “Los científicos dicen que las condiciones del hielo son otro indicador de que el cambio climático no es algo que vaya a ocurrir, sino que ya lo tenemos aquí”, muy en la línea gobbelsiana de los consejos sobre comunicación del cambio climático de la Organización Meteorológica Mundial.
    Por cierto, este año el deshielo de la Bahía de Hudson se desarrolla a un ritmo absolutamente normal.
 

    Y la costa este de Canadá, que incluye la zona de interés cercana a Terranova simplemente le toca este año estar bastante por encima de lo normal, aunque seguramente dentro de lo que es la propia variabilidad natural. A fin de cuentas sólo disponemos de datos precisos desde 1980, un suspiro en la historia del clima.




FUENTES

https://www.theglobeandmail.com/news/national/hazardous-conditions-caused-by-climate-change-put-arctic-research-study-on-ice/article35292686/
https://www.ec.gc.ca/glaces-ice/
http://ec.gc.ca/glaces-ice/?lang=En&n=542306E5-1

domingo, 4 de junio de 2017

A PROPÓSITO DE CHINA Y SU "LUCHA" CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

China sólo pretende privilegios comerciales y mantener los datos reales del funcionamiento de su economía bien ocultos


      China es una enorme caja negra, como todos lo países comunistas en los que tradicionalmente la información y los datos reales son celosamente guardados bajo siete llaves. Ahora resulta que es nuestro "aliado" contra el cambio climático antropogénico, por cierto otra caja negra con datos y predicciones más que dudosas. Pero a la vista de los satélites es imposible hurtar ciertos hechos chocantes.

      Hace 6 meses, en diciembre de 2016 se emitieron alertas de contaminación en más de 40 ciudades chinas, llegando al nivel rojo en más de 20 incluida Pekín. Se recomendó a la población que permaneciera en casa. Algunos de los contaminantes sobrepasaron en 100 veces los valores recomendados. El origen de casi toda esa contaminación proviene del uso de combustibles fósiles que producen las partículas PM2.5 potencialmente dañinas para  los pulmones. En el consumo de los combustibles fósiles se producen toda una gama de contaminantes dañinos para la salud y uno de los componentes naturales de la atmósfera el CO2 al que se acusa del calentamiento globlal.

     El espectroradiómetro (MODIS) a bordo del satélite Aqua de la NASA nos muestra en la primera imagen de abajo la magnitud de la contaminación. Humo gris oscuro cubre partes del país, y las partes más brillantes o blancas son probablemente nubes o nieblas.

     La segunda imagen muestra el grado de concentración del polvo medido por satélite, con los rojos más intensos indicando las áreas más afectadas. Se basa en la medición del espesor óptico. Ha habido otros episodios similares pero éste ha sorprendido por su extensión. La visibilidad en tierra puede reducirse hasta los 200 metros, lo que da idea de la magnitud del problema.







    Resulta que histéricamente, y tal vez por su no oculta admiración por las tiranías comunistas y neocomunistas, todos los medios progres europeos e internacionales comenzaron a ver en China el nuevo hermano mayor para la consecución de sus objetivos mundialistas. En realidad los chinos (pueblo y gobernantes) son extremadamente nacionalistas y muy celosos de sus intereses.  Vieron su ocasión en la reunión que ha tenido lugar en medio de la polémica para explotar sus intereses comerciales, que son su auténtica preocupación. 

     Pues bien el viernes día 2, al no arrancar los privilegios comerciales que pretendía a los estúpidos europeos, no han querido firmar una declaración conjunta en la que se incluía un apartado sobre el Acuerdo de París. El mensaje sobre la lucha contra el cambio climático formaba parte de la declaración final de la cumbre. Sin embargo, no se llegó a un acuerdo en torno a un párrafo sobre el estatus de China como economía de mercado y la declaración no fue adoptada. El encuentro terminó entonces sin un documento final.

    La clave es que la UE no reconoce a China como una economía de mercado de pleno derecho con lo que no podría aplicar tarifas anti-dumping.  En realidad China es un estado totalitario comunista con una economía absolutamente dirigida y con absoluta falta de transparencia (no solo por la contaminación) que no respeta el libre comercio ni la propiedad intelectual: un auténtico agujero negro que los bobalicones europeos en su calentón climático antiTrump han querido convertir en su aliado. Ha durado horas la intención. El Tratado de Paris de forma abrupta ha muerto.


domingo, 28 de mayo de 2017

LA CULPA DEL CAMBIO CLIMÁTICO ES DEL PENE CONCEPTUAL

La verborrea seudocientífica y el fraude alimentan al complejo de intereses que pululan en torno al cambio climático




    Boyle, miembro del departamento de Filosofía de la Universidad Estatal en Portland, y Lindsay, doctor en matemáticas y con conocimientos de física han logrado persuadir a una publicación académica para revisar y publicar un estudio que argumenta que los penes no son realmente un órgano sexual sino un contructo social. Tal cual.
    El estudio utiliza el habitual lenguaje ultraizquierdista políticamente correcto con expresiones absolutamente incoherentes. Su texto ha sido cuidadosamente diseñado para introducir las “adecuadas” expresiones de moda con sesgo antimasculino.
   Publicado en Cogent Social Sciences, “publicación multidisciplinaria de acceso libre ofreciendo revisiones de alta calidad en todas las ciencias sociales, argumenta que los penes son los responsables que causan el cambio climático. Los autores se explican:
“Intentamos probar la hipótesis de que la actitud complaciente de la arquitectura moral académica de la izquierda en general, y de la ortodoxia moral en los estudios de género en particular, es el determinante decisivo de la publicación en una revista académica de ese campo”.

He hecho una traducción lo más fiel posible a la parte del texto que más relación tiene con el cambio climático:

Cambio climático y el pene conceptual

    En ningún caso las consecuencias de la identificación isomórfica de la arrogancia del machismo hipermasculino con el pene conceptual son más problemáticas que en las concernientes al asunto del cambio climático. El cambio climático está determinado más que nada por aspectos relacionados con la hipermasculinidad que puede ser mejor comprendido por la aproximación dominante y agresiva a la ecología del clima identificable con el pene conceptual.
  Nuestro planeta está aproximándose rápidamente al temido umbral del cambio climático de los 2ºC, debido a la dinámica del poder patriarcal que mantiene las presentes estructuras capitalistas, sobre todo en las que se refiere a la industria de los combustibles fósiles,  donde la conexión entre el dominio hipermasculino de lo científico, lo político y los discursos económicos y el daño irreparable a nuestro ecosistema se muestran claramente.
  La destructiva y hegemónicamente insostenible aproximación masculina a la oprimente acción política ambiental son los predecibles resultados de la violación de la naturaleza por una mentalidad dominado por lo masculino. Esta mentalidad se aprecia mejor por el reconocimiento del papel que tiene el pene conceptual sobre la sicología masculina.
   Aplicado a nuestro ambiente natural, sobre todo a las zonas vírgenes fácilmente expoliadas por sus recursos materiales y mantenidas postradas y dilapidadas, y cuando nuestra visión patriarcal del beneficio económico las ha arrebatado su valor intrínseco, la extrapolación de la cultura de la violación inherente al pene conceptual deviene clara. Como mucho, el cambio climático es genuinamente un ejemplo de sociedad hiperpatriarcal metafóricamente expandida por el hombre en el ecosistema global.

     La razón profunda para esta problemática tendencia es explicada, esencialmente, por McElwaine (1999), donde escribe, “Pickett sugiere que tenemos que escoger entre el racionalismo capitalista y la teoría cultural del subcapitalismo” (Pickett, 1993).
    La teoría conteporánea capitalista, también llamada teoría neocapitalista, se refiere al racionalismo directamente desde un enfoque hipermasculino en la ciencia y la sociedad que puede valorarse por su identificación con el pene conceptual.

   Paxton y Scameron (2006) parecen estar de acuerdo, apuntando que, “la teoría materialista del neocapitalista sostiene que la realidad viene del inconsciente colectivo, pero solo si la premisa del objetivismo dialéctico es inválido; si no es el caso, la sexualidad tiene significado”. La hipermasculinidad tóxica extrae su significado directamente del pene conceptual y actúa por si misma para sostener el materialismo neocapitalista, que es el fundamental causante del cambio climático, sobre todo por el uso rampante de las tecnologías de combustibles fósiles emisoras de carbón y de la desconsiderada dominación de los ambientes naturales vírgenes.
   No necesitamos profundizar en la crítica del objetivismo dialéctico, o sus relaciones con los términos masculinos como el pene conceptual para hacer una crítica efectiva del objetivismo dialéctico. Todas las perspectivas importan. Una recomendación práctica que sigue éste análisis es que la investigación del cambio climático sería mejor servida por un cambio en cómo nos comprometemos con los discursos de política y ciencia, evitando el punto de vista hipermasculino penecéntrico en la medida de lo posible (Kaijser and Kronsell, 2013).

Conclusiones
     Concluímos que los penes no sólo pueden ser definidos como los órganos sexuales masculino, o como órganos masculinos reproductores, sino como constructos sociales que toman forma como dañinos y problemáticos para la sociedad y las generaciones futuras. El pene conceptual presenta significativos problemas para la identificación de género y de la identidad reproductiva dentro de las dinámica social y familiar, que es excluyente para los grupos  desfavorecidos por razones de género o de identidad reproductiva y es una persistente fuente de abuso para las mujeres y otros grupos e individuos marginados por su género, siendo la fuente universal actuante de la violación, y es el causante conceptual detrás de gran parte del cambio climático.

    Existe una relación explícita isomórfica entre el pene conceptual y los más controvertidos temas de la masculinidad tóxica, y esa relación está mediatizada por la influencia del arrogante machismo del pensamiento y la acción del pensamiento hipermasculino.

    Es necesario un cambio en nuestro discursos en ciencia, tecnología, política, economía, sociedad y las distintas comunidades para proteger a los grupos marginales, promover el progreso de la mujer, de los trans y los individuos que cambian de género (incluídos los sin género y los excépticos de género), para solucionar los impactos ambientales que se derivan del cambio climático, resultado de la sobreconfianza capitalista y neocapitalista en los papeles hipermasculinos y la abusiva utilización de la energía fósil.


FUENTES

sábado, 20 de mayo de 2017

ACTUALIZACIÓN DE LA PREDICCIÓN PARA EL VERANO 2017

El verano podría ser cálido o muy cálido en España dependiendo de las fuentes

    Metidos en los primeros calores del verano meteorológico nos podemos hacer una idea de lo que pronostican las distintas instituciones oficiales y algunas afamadas empresas meteorológicas. En ningún caso se mojan con previsiones de un verano fresco y/o lluvioso en España y si parecen hacer cierta política de seguidismo. Como se ve en la figura de abajo los dos últimos veranos han sido el 2º y 3º más cálidos de la serie por lo que la teoría de probabilidades apuntaría más bien a lo contrario. Los partidarios de la teoría alarmista del calentamiento global pensarían de forma opuesta.
 



    AeMeT apunta a unos meses de junio a agosto normales de precipitación y con un 50% de probabilidades de que las temperaturas estén por encima de lo normal.






   Un organismo internacional interesante y que se dedica a hacer predicciones estacionales para el Mediterráneo es MedCOF, foro regional internacional sobre la evolución probable del clima y en el que participa AEMET. Su objetivo es reunir periódicamente a expertos de la región mediterránea para general una predicción consensuada. Como es lógico coinciden en nuestro país con la elaborada por AEMET. 




 También la NOAA norteamericana predice temperaturas por encima de lo normal, pero apunta a Galicia y al Cantábrico sobre todo.

 


     El Centro Europeo de Predicción a Plazo Medio insiste en las pocas precipitaciones cantábricas lo que puede indicar un verano favorable al turismo en esa zona, y se señala un verano cálido en España en general. Las figuras son válidas para la temperatura y precipitación de julio y agosto.





 
     La empresa norteamericana Accuweather pronostica el infierno para el próximo verano en Europa, con calor prolongado, olas de calor, sobre todo en el sur y este del continente. No obstante lo contrario ocurriría en las Islas británicas. Tal vez esté basado en lo que ha sido habitual muchos veranos de este siglo: descenso en latitud de las borrascas atlánticas afectando a esas islas, debilitamiento del anticiclón de Azores y el consiguiente reforzamiento de aire cálido del sur en el continente. A su vez pronostica fuertes tormentas veraniegas en Centroeuropa. Las peores olas de calor serían entre Italia y los Balcanes.


    Weather Company, que depende de IBM Businnes, pronostica temperaturas por encima de lo normal en la mayor parte de Europa, con la excepción otra vez del Reino Unido, y de la costa de Noruega, pero incluyendo también aquí al noroeste de España y Francia, contradiciendo las predicciones anteriores. El calor podría ser notable en el este de Europa.
 
   Se basa meteorológicamente en que los veranos de este siglo han sido en general cálidos por el descenso de las bajas presiones hacia el oeste de Europa, produciendo veranos más frescos y húmedos en el noroeste de Europa y cálidos y secos en el resto, sobre todo el sureste. Su teoría se apoya en que la disminución del hielo ártico produce estos patrones.



    International Research Institute for Climate and Society de la Universidad de Columbia también pronostica en junio y julio pocas precipitaciones en el Cantábrico y temperaturas superiores a las normales en general.
https://iri.columbia.edu/





MI PUNTO DE VISTA

   Los regímenes de verano en la península ibérica los he estudiado en relación con otras variables e índices y presentado en el congreso de Alicante de la Asociación Española de Climatología del año 2016. El estudio completo se puede leer en el enlace:

     En el mismo se contempla la influencia de la extensión de hielo ártico para justificar los cambios de circulación atmosférica que estos últimos 20 o 30 años han favorecido el debilitamiento del anticiclón de Azores y la bajada en latitud de la baja de Islandia, hecho ambos que favorecen temperaturas muy superiores a lo normal y que no se pueden atribuir exclusivamente al calentamiento global. 
 
    Este año el hielo ártico en el sector cercano a la circulación atlántica (recuadro rojo) presenta valores casi normales, por lo que en principio esta situación favorecería una situación meteorológica más propia de los años no tán cálidos como los que van del 2007 al 2014.




   También hay que tener en cuenta el fin del episodio de El Niño, aunque estamos en una fase neutra y no en un La Niña. Los El Niño hacen subir las temperaturas globales y los La Niña lo contrario todo ello, aunque de una forma aún no bien conocida. Aunque las temperaturas mundiales oceánicas superficiales tienden a bajar no parece que esta variables pueda señalar tampoco un verano fresco en Iberia. 

FUENTES
http://http://www.aemet.es/es/portada/es/portada
http://www.meteofrance.com/accueil/previsions-saisonnieres
https://iri.columbia.eduec
http://nsidc.org/data/seaice_index/
https://weather.com/
http://www.accuweather.com/en/weather-news/2017-europe-summer-forecast-heat-to-dominate-the-south-storms-to-rattle-germany-and-poland/70001611


martes, 9 de mayo de 2017

¿NOS QUEDAMOS SIN HIELO EN LOS POLOS?

Los hielos polares parecen resistirse a los sombríos augurios


     Contaba en un artículo anterior que la principal explicación para el aumento o la disminución de la extensión del hielo en las zonas polares reside más en la circulación atmosférica que en la temperatura, y usaba como por ejemplo la Antártida que ha pasado de su máximo (desde que los satélites nos informan) a un mínimo. https://goo.gl/dLVN6Y

     En estos momentos de aumento de hielo en el hemisferio sur se sitúa todavía en su segundo valor más bajo, aunque tan poco parece nada extraordinario según la NOAA:
 

     En cuanto al hielo ártico, la evolución de esta primavera es bastante más normal que la del año pasado. A fecha de 7 de mayor la extensión de hielo abarca 13.048.000 km cuadrados, la cuarta más pequeña desde 1979 cuando comienza la observación por satélite.



     Los japoneses de JAXA con sus propios procedimientos de medida ofrecen el valor de 12.405.466 el 7 de mayo. También como se ve en la figura es la quinta medida más baja, aunque durante este último  mes también parece aparecer una cierta tendencia a la recuperación. La razón tal vez resida en los propios movimientos atmosféricos dentro de la cuenca ártica.




     He reproducido en la figura de abajo la presión media desde el 1 de abril al 6 de mayo en la cuenca ártica. Las presiones han tendido a mantenerse altas en su centro favoreciendo una circulación de dentro a fuera que favorece la conservación y expansión del hielo, al contrario que ocurre cuando las bajas presiones invaden la zona, cuando tienden a dispersar y acumular el hielo.

    La mayor o menor frecuencia de circulaciones de un tipo u otro son las que determinan a la larga la extensión del hielo. Además esto tiene un efecto en las temperaturas en ese entorno ya que la permanencia de más o menos extensión de hielo hará que las temperaturas allí sean más o menos bajas. Es lo que se denomina la amplificación ártica, en la que las variables meteorológicas actúa entre ellas con distintas complejas retroalimentaciones.






     También en correspondencia con la situación del mar helado, según Rutgers University la extensión de nieve en el hemisferio norte el pasado mes de abril ha tenido un importante repunte, bastante por encima de lo acostumbrado estos últimos años.


     Habrá que seguir atentamente la evolución de la banquisa ártica este año después de los sucesivos negros augurios del año pasado en cuanto a la supuesta relación de su evolución con una aceleración del cambio climático.


martes, 2 de mayo de 2017

EL GLACIARISMO EN ESPAÑA OSCILA AL RITMO DE LA VARIABILIDAD NATURAL


El estudio del hielo permanente de los Picos de Europa demuestra que en 12.000 años sólo hubo glaciares durante la Pequeña Edad de Hielo



































Foto de portada del libro "Cuevas heladas en el Parque Nacional Picos
de Europa fronteras subterráneas del hielo en el Macizo Central" de 
Manuel Gómez Lende


     En el libro, "La Pequeña Edad de Hielo en los Picos de Europa" (González Trueba, JJ 2007c), se estudian los fenómenos glaciares asociados a ese período, entre el siglo XIV y el XIX, de clima frío que ya he comentado profusamente en otros artículos. El trabajo parte del análisis de las huellas morfológicas glaciares y los restos de hielo relicto conservado, así como de las fuentes históricas.

    Esas huellas se han podido localizar con su base entre los 2.250 y los 2.350 metros. Ese glaciarismo fue de carácter marginal y condicionado por factores de localización. El proceso de deshielo sufrido desde el final de la Pequeña Edad de hielo, a mediados del siglo XIX ha provocado la desaparición total de algunos glaciares y la transformación en heleros y neveros del resto.

    Las primeras noticias de la existencia de glaciarismo en los Picos de Europa provienen de los viajeros y geógrafos del siglo XIX que comenzaron a explorar los macizos reseñados, como Casiano del Prado en 1860, y Saint Saud y Penck a caballo del cambio de siglo, culminado con un estudio clásico de glaciarismo cuaternario de Obermaier. En la segunda mitad del siglo XX y principio del XXI ha habido aportaciones nuevas, enlazando además con el máximo glaciar.
  
    La constatación de la existencia de heleros y neveros permanentes por encima de los 2.300 metros han corroborado el hecho de que esas montañas se encuentran en un punto cercano al límite de la glaciación, como parece ser que ocurrió durante la Pequeña Edad de Hielo. Justo en la transición entre esa fase fría climática y el presente período cálido, en 1856, Casiano del Prado observó en una de sus ascensiones veraniega una masa de hielo al norte de la Torre de Llambrión, al que consideró un glaciar. 

     A finales del XIX, el conde de Saint Saud y Penck reconocen el macizo y encuentra pequeños glaciares en los macizos central y occidental, apreciando la existencia de grietas. Pero casi dos décadas después del trabajo de Penck (1897), en 1914, Hugo Obermaier de la Universidad de Viena realiza el primer estudio sobre el glaciarismo cuaternario de los Picos de Europa. Curiosamente, pese a ser alumno del primero, niega el testimonio histórico de Casiano de Prado y Saint Saud de que existan glaciares en el macizo. Es muy probable que en esos 20 años los pequeños glaciares hubieran sufrido un brusco retroceso por el calentamiento que tuvo lugar durante esos años, una vez finalizada propiamente la Pequeña Edad de Hielo.

    También Pidal y Zabala en 1918 hablan de amplios neveros y ventisqueros bajo la pared norte de las Torres de Cerredo y del Llambrión. Entre 2001 y 2003  reconocimientos de campo han permitido constatar la existencia de restos de hielo y huellas morfológicas de origen glaciar de acumulación y de erosión asociadas a un período de avance muy reciente, atribuible al enfriamiento de la Pequeña Edad de Hielo. En 6 sectores se han encontrado esas huellas. Tanto en este caso como el de los Pirineos y otras zonas marginales europeas existen evidencias morfológicas de que esos glaciares corresponden a la Pequeña Edad de Hielo y no a un período anterior "de forma que tras el último avance Tardiglaciar, durante buena parte del Holoceno dichos sectores permanecieron deglaciados". La comprobación de que son recientes se afirma por la escasa erosión de las formas.






"La presencia de clastos y bloques afacetados evidencian el transporte subglaciar asociado a esa removilización de los conos de derrubios. Esto nos lleva a considerar que entre el Tardiglaciar y la Pequeña Edad de Hielo, a lo largo del Holoceno, hubo un período de tiempo durante el cual los circos permanecieron deglaciados, lo suficientemente largo como para permitir la construcción de dichos conos de derrubios"


     El máximo enfriamiento de ese período se alcanza en la primera mitad del siglo XIX, comenzando en ese momento el presente período cálido. Así, el testimonio de Casiano de Prado en 1856 sobre unos glaciares con sus frentes morrénicos coincide prácticamente con el momento de máximo expansión glaciar, seguramente desde el fin de la anterior Edad de Hielo, unos 12.000 años. Los testimonios de Saud y Penck, de finales del siglo XIX, se referían a unos glaciares ya en franco retroceso, y los posteriores de principio del XX ya su actividad se puede considerar desaparecida. En la actualidad sólo quedan heleros residuales carentes de dinámica.



      Otra manifestación de clima frío en los Picos de Europa son las llamadas cuevas de hielo, cavidades propias de la naturaleza kárstica alojadas en zonas de altitud de los mismos donde se mantiene de forma permanente importantes volúmenes de agua congelada. Registros isotópicos y polínicos en sus estratos se utilizan para reconstruir su paleoambiente reciente, ocasión difícil de igualar por las raras circunstancias que confluyen en este caso. Las edades datadas también en este caso hacen remontar la existencia de sus hielos subterráneos hasta los inicios de la Pequeña Edad de Hielo y en algún caso a un período inmediatamente previo a la misma.




     Las muestras que se han podido datar con el método del carbono 14 han dado resultados que se remontan su formación más antigua al comienzo de la Pequeña Edad de Hielo en el siglo XIV, mientras que en otros casos se ha podido constatar desde el siglo XVII. Esta datación está en pefecta consonancia con la evolución de los hielos glaciares de esa zona. En conclusión, como ocurre en otros casos, la paleoclimatología no parece alumbrar que, por comparación, el período cálido actual sea especialmente anómalo. En realidad todo apunta a que éste comenzó a mediados del siglo XIX cuando aún no se podía acusar a la contaminación humana de esa transición.


FUENTES

"Cuevas heladas en el Parque Nacional Picos de Europa fronteras subterráneas del hielo en el Macizo Central" de Manuel Gómez Lende
"La Pequeña Edad de Hielo en los Picos de Europa" (González Trueba, JJ 2007c)